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Si te preguntas sobre el marketing de afiliación qué es, te lo vamos a contar. La publicidad en internet no es algo nuevo, y hace ya décadas que los anuncios tomaron todos los rincones de la red, inundando todo tipo de páginas de eslóganes e imágenes sugerentes. No obstante, lo cierto es que la publicidad convencional está pasando de moda, desplazada por otro sistema que promete mayores beneficios con menor esfuerzo: el marketing de afiliación. Ahora, cualquiera con un blog cree que puede hacerse rico hablando de todo tipo de productos que ni siquiera conoce… Pero, ¿qué hay de verdad en ello?, ¿realmente las páginas de afiliación dan dinero?

Marketing de afiliación: Qué es

El marketing de afiliación es un sistema para ganar dinero por internet que consiste básicamente en usar un blog personal como plataforma para dirigir el tráfico de clientes hacia un determinado producto vendido por un comercio online, mediante un texto que anime a la compra.

En otras palabras, se trata de escribir opiniones sobre distintos productos en un blog personal y añadir a los posts un enlace de compra directa. De esa manera, las personas que se hayan sentido atraídas por el texto y decidan comprar el producto lo harán muy probablemente a través del blog, generando para el propietario del mismo una ganancia determinada.

Lo que hace que esa ecuación funciona es que las funciones de los participantes en ella se complementan por completo: tú realizas una tarea de marketing que la tienda que vende el producto se ahorra, mandando clientes informados (y por tanto ya convencidos) a su página de venta y proporcionando a estos clientes unos criterios eficaces para elegir bien lo que quieren comprar.

Consejos para crear una web de afiliación

Esto de la afiliación parece fácil, ¿verdad? No obstante, existen una serie de errores que la mayoría de los propietarios de páginas de afiliación cometen de manera más o menos consciente y que hacen que éstas no resulten productivas. Los consejos que os damos a continuación pretenden subsanar estos errores.

Que el tema te apasione, porque el trabajo va a ser duro

Tanto si ya partes de un blog previo o si creas uno, no adaptes el blog a los productos que quieres promocionar sino a la inversa. Busca algo que realmente te guste, que termita expresarte y ser tú mismo, con lo que te diviertas, y conviértelo en tema de tu blog y en base de tus posts de afiliación.

Nunca podrás convencer a nadie de que use algo que tú odias, pero es que, además, si haces algo que no te gusta tu página va a durar dos días o vas a tener que subcontratar trabajo, con lo cual tus beneficios se verán muy menguados. Piensa que no se trata sólo de probar productos y opinar. No. Se trata también de manejar comentarios, de responder preguntas…, de estar pendiente, en definitiva, de la evolución de tu blog.

Piensa en tu audiencia

Lo primero que hay que tener en cuenta cuando uno se inicia en el marketing de afiliación es que lo que se va a hacer es crear clientes para otras páginas a partir de una línea de “clientes” ya existente: los lectores de tu blog o página personal, y que por tanto debes definir muy bien el tipo de lector que va a acceder a tus posts de afiliación para ofrecerles productos que realmente les puedan interesar.

Si, por ejemplo, tienes un blog dedicado a la literatura, con reseñas de libros, críticas, entrevistas… y de repente intentas vender cosméticos, puede que consigas algunas ventas, porque evidentemente no son productos incompatibles, pero no te saldrá tan bien como vender libros. Por tanto, es importante conocer a tus lectores y centrarte en darles lo que necesitan, porque si no lo haces vas a perder mucho tiempo y energía en algo que no te va a dar beneficios.

Especialízate

Existen mercados concretos con millones de búsquedas mensuales, pero también con muchas personas escribiendo acerca de esos productos. Por eso es mejor reducir el público objetivo mediante la especialización.

No mientas

Una vez identificada la audiencia potencial de tu blog, es esencial que lo que les vendas sea algo que no sólo necesitan, sino que además es bueno para ellos. En otras palabras, con todos los productos que se pueden promocionar, no elijas productos que no conoces o que no has usado nunca, porque realmente les estarías vendiendo humo y, aunque llegasen a comprar un producto, podrías perder la oportunidad de que volvieran a comprar o incluso perder lectores en tu blog. Y ¿tú no quieres eso, verdad?

Explica, no recomiendes

Si realmente has usado el producto, explica tu experiencia. Si lo ha usado un amigo, o tu pareja, dilo. Pero no recomiendes, porque que a ti te vaya bien no significa que a otro le vaya a ir bien. Simplemente da pros y contras y deja que ellos decidan. Así llegarán a la compra informados, no presionados, y tu opinión será una considerada una fuente valiosa de información en el futuro.

Incluye los enlaces en el texto

Una de las grandes tentaciones que hay en el mundo del marketing de afiliación es llenar la pantalla de imágenes, banners y lucecitas. Dirigir al lector a la imagen, en definitiva. Pero eso tiene un riesgo muy evidente, y es que se despiste por completo, entre en la página a dónde quieras mandarlo y ya no vuelva a tu blog. Y no quieres eso.

Si quieres que alguien decida sus compras a través de tu blog, debes conseguir que tu blog sea interesante por sí mismo y que los enlaces de compra no oculten la información que deseas transmitir.

No pretendas ser imparcial

Tú cobras por promocionar un producto. Eso, per se, no es malo, y tampoco lo es que una empresa te deje probar sus productos o que trabajes en la empresa que los fabrica, por ejemplo. No lo ocultes, sino lo contrario: aprovéchalo, usa la información que te aporten tus contactos o tus privilegios y explica de dónde ha salido esa información, eso le dará más valor a tus posts.
Piensa una cosa: si ocultas información, luego alguien puede descubrirla, y la reputación que va a sufrir el golpe va a ser la tuya.

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